Posteado por: kanguro19 | abril 7, 2011

Solo 3 minutos

Son las 6 am, en la ciudad el tiempo es calmo, está amaneciendo y el sol ya asoma; está fresco, hace frio. ¿Viento?, no hay viento. Acostado en mi cama estoy yo, esa cucheta de algarrobo que tiene unos cuantos años. Duermo en la de abajo y en el elástico de la de arriba, colgando, esta mi Handie.

De un momento a otro, esa tranquilidad que reinaba hasta entonces, se rompe cuando por mi radio se escucha “¡Atento todos los handies! ¡Atento todos los handies! ¡Central 101 en emergencia! Incendio de vivienda”, y una sirena de fondo empieza a cobrar altura, ensordece, sube y sube. Tomo las zapatillas y me las pongo –son de abrojo fáciles de calzar-, salgo semi dormido de mi habitación; bajo los 26 escalones de la escalera de cuatro en cuatro. Abro la puerta que da al patio tomo el casco y me lo pongo. Agarro mi “Zanella 50” –blanca, modelo 94´- la saco a la calle y sobre ella la pateo para que arranque. En la segunda patada ya me pongo nervioso. La sangre corre por mis venas inundada de adrenalina, el corazón acelerado, tercer patada y arranca. 12 cuadras y media me separan del cuartel. A fondo, no más de 50 km/hs, voy tocando bocina por si alguien se cruza.  En el recorrido tres curvas se “cruzan”. El trayecto se hace eterno, solo son 2 minutos, y por mi mente pasan muchísimas cosas, voy pensando donde será, que será, [curva]  llegare, como me voy a cambiar, [curva] que tengo que llevar [curva] y llegue. Dejo mi moto sobre una pared, corro por el galpón hasta los vestuarios [la primer unidad se va, con balizas y sirena, tres bomberos van en ella], saco mis zapatillas, calzo mis pies en las botas, subo los tirantes del pantalón, tomo el saco y el caso [sale la segunda unidad con balizas y sirenas, siete bomberos van en ella] y corro a formarme. En este trayecto la adrenalina aumento al igual que los latidos del corazón, la piel de gallina. Hoy no salgo pero mis compañeros si. Sofocan el incendio, salvan algunas cosas.

Desde que llamaron por radio hasta que salió la primer unidad pasaron solo 3 minutos o menos, segundos después la segunda unidad. Mientras esperamos el regreso de las unidades tomamos mate y tratamos de despertarnos. Vuelven y ayudamos a limpiar y acondicionar las cosas para una nueva emergencia.

Esto que cuento es verdad, estas son solo las sensaciones que se pueden escribir, estas son cosas que solo podrán vivir aquellos que, como yo, tienen una radio en el cinturón las 24 hs. del día y están dispuestos a dejar de hacer lo que sea en cualquier momento por una emergencia ajena, la que sea. Esto es lo que siente un BOMBERO VOLUNTARIO.

 


Respuestas

  1. a los que no sabemos, nos has relatado una realidad de forma super clara. interesante post. ¡vivan los voluntarios!

  2. la verdad amigo lo relataste muy bien, son todas las sensaciones que nos ocurren a todos los bomberos cuando se escucha el aullar de la sirena.


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