Lloran madre sus hijos;
muertos en las batallas,
victimas de los tiros,
de las injustas causas.
No olvido nuestras islas
son nuestras, siempre, nuestras.
No olvido compatriotas
tendidos sobre ellas.
Sobre mares de sangre,
frias las olas de pena,
lloran en la bandera
desconsolados padres.
Siguen, ¡sí!, siendo nuestras
esas perdidas islas.
Siempre en ellas las almas
de Argentinos en guardia.
Siente orgullo mi pecho,
siente pena mi alma,
sacrificio de vidas,
servicio de la patria.
Advertisement

Han opinado