Me gusta lo que me gusta que me gustaría…

No descubrí la pólvora, eso dirá mi esposa, pero he caído en la cuenta –sino lo he hecho P1050819antes ya- que tengo una capacidad no del todo rara ni del todo mala. Existe en la naturaleza un animalito (reptil sino yerro) el camaleón que por motivos de defensa su piel cambia de color por lo que en cierto punto me identifica bastante. No creo, sin embargo, que esta sea la analogía que plasme exactamente lo que me pasa y caracteriza, veremos luego. Sigue leyendo

Servicios secretos, agencia VECINAS (resucitando un viejo escrito)

Este es mi segundo escrito, mi segundo minuto Fermin, lo que esta con cursiva son los agregados hechos hoy. Espero lo disfruten.

En este mundo globalizado donde las ciudades se convierten en pueblos por como trascienden los chismes, es decir la información, donde nada se puede esconder. Donde el antiguo papel de la vecina (chusma) se ha convertido por poco en una carrera universitaria que ha obligado a esas, hoy más viejas señoras, a adquirir conocimientos sobre redes sociales, teléfonos táctiles entre otras nuevas herramientas aplicadas.

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El ascenso

Se divisan las sombras de árboles gigantescos desprendiendo sus raíces de bravo suelo. Entre el follaje dos grandes árboles se hacen lugar y caminan sobre el poco césped, allí donde la obscuridad no logro vencer a la luz. Caminan como lo hacen los gigantes, con pasos largos, lentos, más que lentos, suaves. Parecen flotar y una espesa niebla hace del paisaje un lugar bellísimo.

Cerca de allí, en las orillas del bosque, un anciano que como todo anciano lleva su blanca cabellera algo alborotada por el viento. Un jovial anciano que con un viejo hacha hace leña del árbol caído. Es temprano, es invierno y hace frio. El con sus ropas de lanas y cueros hace frente a ese presente. Vive solo a la orilla de ese bosque, bueno solo es un decir pues hay un sinfín de seres que acompañan a este anciano. Sigue leyendo

Prepared (Preparados)

Eran las 11:12 de un cálido día pre primavera, últimos días de agosto, hacia unos 20 minutos habían hablado porbe-prepared última vez. Él se encontraba en la oficina, trabajando como todos los días desde hace más de 15 años. Ella también trabajaba, lo hacía desde su casa a unas, para ser exactos, 14 cuadras de distancia. En ese preciso minuto 12 de la hora 11 se siente un vuelo rasante, las alarmas de los autos y algunas casas comienzan a sonar. La sirena del cuartel de bomberos más cercano también y con fuerza. Sin que el minuto cambiara se escucha otro vuelo y un horrible sonido. Nadie sabía que pasaba aunque todos internamente
sabían que no era bueno. Él estaba volviendo del baño a su escritorio, acelero su paso y debajo de la cajonera, al lado de donde normalmente apoya sus pies, una mochila, la  toma. ¡Bombas! Gritan, sale corriendo sin pensarlo, solo una era su prioridad.

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