Funeral

Toc-Toc, sonó la puerta.

Tras de ella el amor…

Frente a ella un viudo.

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La lección de Bob

Cuando mi Bob Marley –un porta sahumerios- fue destruido por un infante hiperactivo aprendí una importantísima lección.  Todos han oído hablar de ese cantante de reggae, ese jamaiquino rastafari, ¿Quién no? Sus canciones de protesta, de paz, de revolución –pacifica-, de vida libre y libertad, en contra de la esclavitud. Sus melodías suaves y de relax,  como continuación de esa paz y libertad que pregona la letra.

IMG-20131224-00607Mirando bien mi porta sahumerio no se bien si es Bob o algún otro rastafari pero en definitiva la lección fue y es la misma. Este objeto tiene en su rostro una sonrisa blanca que resalta a su piel obscura, una risa de divertimento, una risa relajada, una risa que dice “la paso bien” o, mejor aun, “soy feliz”. Cuando voló por los aires –involuntariamente- su risa continuo ahí, cuando se partió en 10 o 12 pedazos su sonrisa continuo inmutable, cuando lo limpiaba y toqueteaba sus blancos dientes seguían a la vista. Cuando lo pegaba con ese adhesivo verde súper “toxico” su expresión siguió siendo la misma, felicidad.

Esa imagen de un tipo relajado tirado boca arriba con lentes de sol, sus rastas saliendo por el costado de su cabeza bajo una gorra con los colores de la bandera de Jamaica. La sensación de disfrute al ver sus brazos cruzados bajo su nuca, sus pies estirados, su ropa cómoda, remera y pantalones sueltos, sus pies descalzos, lo ponga donde lo ponga ese tipo esta bien, ese tipo esta feliz. Esa imagen es reconfortante porque este sobre el asfalto en medio del caos de la ciudad el esta feliz, lo ponga sobre el verde césped es el feliz, o sobre una cornisa, o bajo el agua o aun volando para caer y destruirse, nuca pierde la felicidad, es feliz.  La lección es esa, esta ahí, que sentido tiene cambiar el ánimo, ponerse mal,  ser infeliz. Pase lo que pase la vida se pasa mejor si uno la pasa bien. La lección es simple mantenerse sonriente minimizar los problemas, maximizar las soluciones. Y si tenes que mandar a alguien a la mierda… no dejes de sonreír esa es la mejor manera.

Hipocresía, porque se defiende la homosexualidad pero nadie quiere un hijo puto.

Hipocresía. (Del gr. ὑποκρισία). 1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan. (Fuente: Real Academia Española © ) Asi comienzo este post, de forma pedagógica si se quiere, y asi continuare pues quiero que algunos términos no se interpreten de otra forma mas que la que sea citada  para evitar cuestionamientos que creo convenientemente no generar, no por mero capricho sino para evitar una discusión insignificante, sin dirección ni sentido. Este post busca todo lo contrario, generar o plasmar un punto de vista, con una sola interpretación, en un solo sentido, el cual, claro, puede y debe ser discutido, puede ser refutado o acompañado en todo o en parte por quien lo lea. Sigue leyendo

Me quedo con los buenos momentos

¡¡¡Me rio!!! Ja, jua, ja jua… o como sea que se imita el sonido de una risa en palabras o letras –onomatopeyas-. ¿Por qué? Es buenísimo, acabo de pensar lo siguiente: cuando alguien se separa de otra persona, con la que estaba, haya o no amor, o los una lo que sea que los una, al separarse, bien o mal, llega un momento que uno pensando en positivo dice: “me quedo con los buenos momentos vividos”. Extendamos esto a todo, no ya solo a una relación, en general (nunca falta el raro que desentona, ese que se hace llamar el distinto) uno se queda con los buenos momentos y de eso me rio… ¿Por qué? Sigue leyendo

Así nació todo… Minuto Fermín

Un minuto, solo tengo un minuto, para expresar en unas pocas locas líneas lo que aquí hago. Digo que solo tengo un minuto porque así empezó todo  o, mejor dicho, así lo recuerdo. Erase algún miércoles, de algún mes, de algún año, cuando apresuradamente tome entre mis manos el teclado de mi, hoy, vieja computadora –Windows 95 tenia- y en ese precario Word comencé a esbozar unas palabras que formaron oraciones y luego párrafos y al levantar la vista ya ocupaba una carilla y mi mente se talo y ahí finalizo todo. Pero el producto era, en ese momento, lo mejor que podría haber hecho, un relato sin sentido de no recuerda ya que tema pero que al leerlo lograba en el oyente una marcada sonrisa, motivo por el cual decidí que la impresora –EPSON a puntos- pariera en un formulario continuo ese primer escrito, para no mas tarde de las 22:00 hs de ese miércoles ponerlo a prueba. Sigue leyendo