Me gusta lo que me gusta que me gustaría…

No descubrí la pólvora, eso dirá mi esposa, pero he caído en la cuenta –sino lo he hecho P1050819antes ya- que tengo una capacidad no del todo rara ni del todo mala. Existe en la naturaleza un animalito (reptil sino yerro) el camaleón que por motivos de defensa su piel cambia de color por lo que en cierto punto me identifica bastante. No creo, sin embargo, que esta sea la analogía que plasme exactamente lo que me pasa y caracteriza, veremos luego. Sigue leyendo

Aun te extraño por extraña que me seas

Caminaba por la obscura calle. Era una noche cerrada donde los faroles no tenían fuerza. No tenía miedo pero tampoco la tranquilidad suficiente como para caminar normalmente, sentía una presencia tras de mí, un algo, mejor dicho, un alguien que venía sobre mis pasos evitando hacer ruidos que llamaran mi atención. Sigue leyendo

Aquellos viejos circulos

Me encontraba leyendo un libro que si no me hubiera sido regalado seguramente nunca leería. Un enfoque  un tanto extraño, en realidad, mas que el enfoque el objeto de “estudio” de ese libro que era (es) un conjunto de personajes que creo entender no han sido ni debidamente reconocidos ni aun superficialmente conocidos por el pueblo Argentino. Me refiero solo a estos nacionales puesto que dichas personalidades han influido en su mayoría, aunque discrepo ideológicamente con varios de ellos, positivamente en el desarrollo de su historia. Sigue leyendo

Estancado en el banco de la plaza.

Sentado en el viejo banco de la plaza repasaba su vida, mientras esta seguía pasando… llego el punto en que el repaso le fue vida y murió recordando.